Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘KDD’ Category

KDD en Madrid

Segundo día de la KDD Nikones.

Después de un pequeño trasnoche (unos más que otros) recogimos los bártulos y nos despedimos de los asturianos, que se volvían para casa viendo que el domingo parecía que iba ser igual de malo que el sábado, respecto al tiempo me refiero.

Oficialmente la KDD terminó en el vestíbulo del hotel, aquí fue cuando Edu puso a prueba sus dotes de elocuencia, pero la gran mayoría íbamos a continuar por el Madrid moderno (las torres que se construyeron sobre el suelo de la ciudad deportiva del Real Madrid) y más tarde por el Madrid de los Austrias.

Con lluvia casi todo el camino recorrimos la hora escasa que hay desde Sepúlveda y Madrid. Y por suerte el cielo parecía que se abría por momentos, o, por lo menos, las nubes estaban más rotas y presagiaban menos lluvias. Eso si el frio y el aire no desapareció.

Llegamos a las torres y mientras las señoras se tomaban un café en el hotel de cinco estrellas de una de las torres nosotros dábamos la bienvenida a tres foreros que se unían para hacer fotos durante unas pocas horas.

Perdimos mucho más tiempo de lo esperado en la zona y se nos echó encima la hora de comer.

La pretensión era tomar un buen cocido y que así se fueran con buen sabor los dos canarios (el jefe y su novia).

Pero, ¡qué casualidad!, era el fin de semana de la trashumancia en Madrid y habían sacado a todos los borregos a pasear.

Asimismo los madrileños tomaron al asalto el centro de la ciudad, aprovechando que las tiendas estaban abiertas y vendían lana a precio de algodón.

Esto hizo que el bar al que pretendíamos ir estuviera al completo, y que el resto de los alrededores de la plaza Mayor se encontraran en la misma situación. Bien es verdad que era difícil encontrar sitio para trece.

Al final encontramos sitio en el Rey del Pimiento. Realmente era un pimiento su majestad.

Bien os digo que el local obtendría el premio japonés al aprovechamiento del espacio. Es más el lugar fue en el que se fijó la ministra de vivienda cuando recomendó los pisos de 30 metros cuadrados. Cocina, sala de estar, servicios, hall, comedor y habitaciones en un mínimo terreno. Si en Madrid está muy caro el suelo.

Es imposible (bueno, no lo es, este día se logró hacer) meter a tanta gente en tan poco espacio, además de compartirlo con miles de cachibaches y otras cuantas personas. La zona más amplia y abierta del bar eran los servicios. Es comprensible, si tienes que salpicar, por lo menos que no lo hagas en el plato del vecino.

Si a alguno de nosotros le daba un calambre en alguna pierna sufriría dolor durante toda la comida ya que era prácticamente imposible estirarla sin antes mandar a hacer cocios todos los platos de la mesa.

Si esto se puedo decir del habitáculo, que hablar de la comida. Que remedio, teníamos que morir allí que si no era para darnos de ostias hasta que nos salieran orejas en el lomo.

Mala de narices. Con lo único que disfrutamos fue con los pimientos de padrón (unos picos, otros…. también). En esto salieron casi todos llorando, pero por lo menos era por el picor de los pimientos no por la calidad de la comida.

Para terminar de hablar del restaurante, solo decir que no voy a hablar más de él y menos aún volver a visitarlo.

De todas formas el ánimo y las ganas de pasarlo bien no nos lo quitó la comida. Todos queríamos más KDDs, así que se empezaron a planificar lugares donde juntarnos el año que viene.

Para finalizar este post, quiero dedicar este corazón, así como el mio propio y el de mi mujer, a todos los que participaron, organizaron y que nos lo hicieron pasar tan bien en esta KDD. Solo espero que no sea la última vez que nos podamos reunir y ver.

Hasta la próxima.

Anuncios

Read Full Post »

Por fin he podido disfrutar de una de las famosas kedadas del grupo forero de Nikones.

Este año se celebraba la quinta edición. En las cuatro anteriores no pude asistir al celebrarse en territorio astur, es decir, a 1000 kilómetros de distancia de mi residencia.

En cambio, al celebrarse en Segovia me dio la posibilidad de poder asistir. Y así lo hice. La KDD fue hace dos fines de semana, pero entre la comida y la bebida no he podido publicar nada de la reunión.

El viernes no dio apenas para nada, aunque el poco tiempo que estuvimos lo aprovechamos bastante bien, comiendo y bebiendo. Llegamos sobre las diez y cuarto al hotel después de hacer una parada técnica en Cuenca para dejar a los niños con la abuela.

En Sepúlveda nos estaban esperando para empezar el condumio. Bueno alguno ya había empezado a picar, perdonable debido a la tardanza de nuestra llegada.

Tras las presentaciones oportunas pasamos a degustar las migajas que nos habían preparado, tras de lo cual nos fuimos al bar a charlar y reir tomándonos un mojito traído expresamente del Caribe.

Unas cuantas horas más tarde y con gran pesar (y cansancio) nos fuimos a planchar la orejilla.

Con sueño, pero con ilusión nos levantamos y después de un buen desayuno nos dispusimos a empezar las rutas previstas.

Con el coche nos marchamos a ver y a afotar el pueblo de Pedraza. Pueblo típico castellano que ha sabido guardar la fisonomía típica con casas de piedra y calles estrechas.

El día no acompañaba, lloviznaba, hacía un poco de frío. Mi ignorancia hacía que guardase bien la cámara para que no se mojase mucho, pero al ver como trataban los demás las suyas, que no les importaba que les cayeran unas cuantas gotas, empecé a hacer lo mismo, afotar.

Comenzamos en el castillo, donde nos aguardaban dos foreros más que no pudieron quedarse la noche anterior. Y desde este nos recorrimos todos los rincones de este pequeño y precioso pueblo. Allí nos ves, 19 personas con sus cámaras y trípodes parándonos en cualquier lugar para retratar todo lo que se menease y/o permaneciese estático.

Tras un par de horas en Pedraza volvimos a Sepúlveda para realizar una mini ruta senderista, la de los dos ríos, alrededor del pueblo. Aprovechando el momento otoñal pillamos a los árboles con las hojas de colores, verdes, amarillas, blancas, ni un color ni otro.

El día seguía sin acompañar, aunque, por lo menos, la lluvia nos dio un tregua mientras que hacíamos la ruta. Solo nos llovió un poco y fue durante la comida, con lo que no nos afectó mucho ya que nos resguardamos debajo de un puente.

La experiencia de la KDD iba resultando fenomenal, incluso para mi mujer, la cual recelaba un poco de si se lo iba a pasar bien o se iba a aburrir, ya que ella no es aficionada a la fotografía, y estar rodeada de un puñado de frikis que solo piensa con el miembro (la cámara, no seais mal pensados) no le daba buen feeling. Por suerte, en el grupo había unas cuantas mujeres que estaban en la misma situación, y como se dice por ahí, Dios las junta y ellas destrozan el mundo, je, je.

Terminamos la preciosa ruta que nos había preparado Edu y nos dispusimos a hacer otra. Esta con el coche para ver y fotografiar la ermita de San Frutos, metida en el parque natural de las hoces del río Duratón.

Esta ruta, además del aliciente del arte y del enclave en el que está situada la ermita, tenía otro plus añadido y era el de poder fotografiar buitres. La pena fue que llegamos un pelín tarde y los buitres se habían ido de cañas, con lo que apenas pudimos ver un par de ellos y de lejos.

Además la tarde había empeorado, en cuanto a la meteorología  se refiere, hacía mucho viento y volvía a lloviznar. De todas formas hicimos la rutica protegiendonos y afotamos todo lo que pudimos.

De vuelta al hotel, descansamos un poco y nos acicalamos para dar buena cuenta de la pata de cabrito que nos esperaba para cenar. Unos cubaticas y unas risas, por supuesto, también unas fotos.

Y a dormir.

Al día siguiente nos esperaba Madrid y más frio.

Hasta pronto.

Read Full Post »

Después de haber estado fotografiando por la mañana el nacimiento del río Cuervo, por la tarde tocaba echar fotos a la ciudad de Cuenca. Como yo ya la tengo más que afotada, no le hice muchas, pero alguna si que calló.

Un detalle de unas ventanas del paseo de Ronda.

La casa, en ruinas, del poeta conquense Federico Muelas. Se ha “mantenido” en ruinas debido a las disputas de los herederos. O eso dicen.

Desde la calle Severo Catalina se puede ver el ayuntamiento.

Un detalle de una fuente, o pilón, que hay al lado de la catedral, en la plaza mayor.

Detalle superior de la catedral de estilo gótico-normando, única en el mundo.

Desde hace unos años el colorido preside las fachadas de las casas de la plaza mayor.

Las tiendas y bares, con sus terrazas, se extienden desde la catedral hasta el ayuntamiento.

Alfonso VIII, nuestro salvador del imperio morisco. Bueno no tanto.

Alfonso VIII fue el que volvió a conquistar para los cristianos la ciudad de Cuenca. Cuenta la leyenda que, de acuerdo con un pastor, mataron a todo un rebaño de ovejas para vestirse con sus pieles y pasar al interior de la ciudad como si fueran parte del rebaño. Y así, desde dentro, abrir la puerta de San Juan y conquistar la ciudad.

El actual parador de turismo, edificio que ha tenido multiples usos, entre ellos monasterio o convento, hospital, sala de conciertos, etc.

Detalle de un par de ventanas del lateral de las casas colgadas, edificio emblemático de la ciudad.

Antes de caer la noche, me dio tiempo para sacar un detalle de las casas que hay en la hoz del Huecar.

Después de un descanso en el bar del parador, comenzó la sesión de fotos nocturnas a las casas colgadas y alrededores.

En primer lugar, un plano, más o menos general, de la hoz iluminada, con la iglesia de San Pedro a l izquierda, el edificio del Archivo Municipal (edificio rectangular), antiguo edificio de la inquisición, y el parador a la derecha.

Y para finalizar, tres versiones de las casas colgadas.

Hasta pronto.

Read Full Post »

En la Muela del juicio de San Felipe (pobrecico, los dolores que tiene que sufrir), junto al río Júcar, nace el Cuervo, el río no el pájaro. En sí, en sí, el nacimiento no tiene nada del otro mundo salvo lo curioso que es ver como sale de la roca el agua que luego forma el caudal del río.

En realidad nace porque vemos que sale de la cueva, pero nacer, nacer, lo que se dice nacer, no nace, el agua permanece en una cueva aberronchándose al rocaje vivo, con lo cual ya ha nacido dentro en su interior. ¿Qué cómo llega hasta allí? Y yo que se, teneis unas preguntas más tontas. Os creéis que la gente lo tiene que saber tó y  no es así, mesmamente, vosotros os estáis haciendo la mesma preguntica.

En fin, dejémoslo estar. Una vez que ha nacido y no podemos hacer nada para solucionarlo, el río, con todas sus características, no tiene otra que ir hacia abajo, más que nada por eso de la gravedad. Va cantando feliz entre la rocalla, las orquídeas, pinos y demás arbolejos.

De vez en cuando va formando peligrosas cascadas de 10 cm de altura y otras más pequeñas aún más vertiginosas. Unos cientos de metros más adelante, tras un breve paseo, no se le ocurre al agua que hacer una caída 10 metros. ¡Pero será panoli! anda que no hay caminos más cómodas por donde ir que tiene que caer por una pared formando una cascada en cortina. Con lo peligroso que es eso para su integridad física. Normal que el agua se vaya descomponiendo en finas gotitas, si es que yo solo me descompongo de pensar lo que tiene que estar pasando la pobre agua.

Behind the musgo se encuentra la piedra calcárea o toba que con el agua forman estalactitas y sorprendentes cortinas de agua en el nacimiento del río Cuervo.

Menos mal que el agua es fuerte y poco después se recompone y sigue su curso hasta unirse al Cigüela, y después al Tajo, y más tarde irse a Lisboa y pasar a formar parte del oceano Atlantico. Viviendo feliz para todos los siempres.

Read Full Post »